No tuvo que pasar mucho tiempo para que los considerandos de la resolución 2114/11 del INCAA se cayeran a pedazos. El jueves 17 de noviembre se estrena un nuevo capítulo de la saga "Crepúsculo" y la citada resolución no puede impedir que la película se exhiba en 205 salas. "Que el acotado número de ventanas, sumado a la dificultad de control que asegure la continuidad de la exhibición de películas que se presentan con menos cantidad de copias, ha llevado a la ocupación de las pantallas por unos pocos productos que se imponen a la ciudadanía casi como oferta única para su consumo." dice la resolución en uno de sus considerandos. Los obsecuentes de siempre, o partes interesadas en algo, vaya usted a saber, aplaudieron la iniciativa rápidamente creyendo, o queriendo creer por los motivos que sean, que el INCAA modificaría la situación detallada combatiendo cualquier posición dominante. Como escribimos oportunamente, el Instituto verseó en los considerandos para luego aplicar abiertamente un tarifario que le permite a las grandes distribuidoras copar la cantidad de salas que quieran, siempre y cuando pongan la que hay que poner. Así entonces sí se cumple con el artículo 3 de la citada resolución, donde señala que lo recaudado será afectado "exclusivamente al financiamiento, mejora y mayor eficiencia de los mecanismos de control, fiscalización y actuación judicial...". Es decir, va a parar a la caja del Instituto, al que parece que le hace falta dinero para bancar la planta de personal que creció en los últimos años. Nada de lo señalado es ilícito. El INCAA tiene la potestad de sacar las resoluciones que le sean más convenientes para su financiación. Lo que destacamos es la hipocresía con la que se esgrimen argumentos en defensa de un cine nacional incapaz de defenderse a fuerza de talento, y al que terminan perjudicando aquellos que dicen protegerlo. En las últimas semanas se han estrenado un puñado de filmes independientes argentinos como si fueran material de saldo. Cuatro, y hasta cinco películas nacionales compitiendo entre sí en una misma semana, y en la peor época del año. "Es lo que hay", les habrán dicho a sus productores; el espacio que queda entre "Piratas del Caribe" y "Crepúsculo", películas que recaudan tanto dinero como para que a sus distribuidores no les importe demasiado la tarifa que el INCAA les imponga. Para ellos siempre será barato. Resolución 2114/2011
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